Reflexiones sobre prebodas, vino blanco, amigas y demás

20 julio, 2016 - BATIBURRILLO DE IDEAS - -

Y después de unas cuantas bodas trabajadas a nuestras espaldas por fin nos tocó ser los invitados de una de ellas!! Jijiji, bueno invitados y fotógrafos también, pero por lo menos puedes sentarte en la mesa con tus amigos a echarte unas risas y tomarte alguna copita que otra en la barra libre.

El caso es que durante la cena los novios recibieron como regalo un lienzo impreso con una de las fotos que le hicimos para la preboda. Y entre aplausos y el “Oh! Qué bonito” y unas copitas de vino blanco bien fresquito surgió la conversación entre las amigas del buen provecho que le habían sacado los novios a su reportaje de preboda, que si libro de firmas, regalos impresos por parte de la familia, etc., que a otros solo les servía el reportaje para tener unas fotos bonitas de pareja guardadas y punto. Fue entonces cuando me di cuenta del desconocimiento que se suele tener sobre el los principales objetivos de este tipo de reportajes.


Cierto es que un reportaje de preboda aporta unas fotos “bonitas” de pareja para tener siempre de recuerdo; y cierto es también que se pueden hacer con ella muchas cosas como invitaciones, libros de firmas, photocall, etc. Pero para nosotros posiblemente para cualquier compañero de profesión los objetivos principales de estos reportajes son otros muy distintos.


El primero de ellos es que la pareja pierda su miedo escénico. Sí, habéis leído bien. El hecho de que una pareja esté muy ilusionada con su reportaje de bodas no quita que alguno de ellos (y si me pones hasta los dos) no sienta verdadero pavor delante de una cámara de fotos o simplemente se sienta un tanto incómodo. Pues bien, el reportaje de preboda permite a la pareja tener un primer contacto con la cámara y así perder un poquito los posibles miedos o vergüenzas antes del reportaje de bodas ya que estarán acostumbrados a las cámaras. Además también pueden comprobar que una cámara de fotos no se come a nadie y sobretodo que no estaban en lo cierto cuando decían que no eran fotogénicos. 


El segundo objetivo, y no menos importante, es que nos conozcamos mejor, algo imprescindible teniendo en cuenta que os acompañaremos en uno de los días más importantes de vuestra vida. Y es que aunque ya hayamos tenido  varias quedadas en el estudio, estos reportajes hacen que nos conozcamos más personalmente ya que son 4 horas de reportaje en las que no solo hacemos fotos, también conversamos, reímos, compartimos inquietudes del día de la boda, etc.,.


El caso es que, bien sea por tener unas fotos estupendas en pareja, por conocer mejor al fotógrafo y su forma de trabajar, por ir acostumbrándose a estar delante de una cámara de fotos o por todo a la vez, cada vez son más las parejas que deciden contratar este servicio, por eso he creído conveniente arrojar un poco de luz sobre este tema, para que las parejas que aprovechen todas las ventajas posibles de este tipo de reportajes en los que uno no solo sale guapo y fotogénico sino que también sale con una confianza y una relajación plena para las fotos del día de su boda.

 

Y a vosotros, ¿qué os aportó vuestro reportaje de preboda?


 

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